ZumZum   Click to listen highlighted text! ZumZum Powered By GSpeech

Por el amor a Palmira

 

Por el amor a Palmira

Ahora, que los temblores no me dejan ni siquiera coordinar ideas, mucho menos articular ninguna frase real o inventada ante estos terribles ojos que me desnudan el miedo, pienso que no debí meterme en este juego, tan sólo por querer aparentar ante Palmira que yo era más arrojado y valiente de lo que realmente soy.

Todo iba bien: los juegos al lado del arroyo, las flores de la carolina, los limones pintones y jugosos que robaba para ella, las miradas furtivas y perdidas en esos ojos tan profundos y azules, los encuentros y los encuentros, aparentemente casuales, a cada rato, buscando algo, buscando nada siempre y, de pronto, ese cambio operado en mí, ese deseo de ser solidario y servicial. 

Siempre a tiempo para ejecutar y llevar a cabo todas las diligencias y mandados que se presentaban en la casa, sobre todo si era a casa de los vecinos, donde, precisamente pasaba sus vacaciones Palmira, la que se había adueñado de mi carrito de ruedas de jabilla, del caballito melao y de mi becerrita y la chivita que me regaló BuelaNieves.

Palmira se me fue metiendo muy adentro entre los sesos y adueñándose poco a poco de mis fuerzas, y sólo quería verla, estar cerca de ella cada instante del día; por los lados del arroyo, saltando los canales de riego y cruzando sin zapatos charcos y sembrados, y quemar los panales de las avispas grandotas, las de caballo, que picaban durísimo; subir hasta el cogollito de las matas de guama o bajar las más rosaditas y dulzonas pomarrosas. Lo juro, todo iba bien, al principio, yo sentía que a ella le gustaban todas las cosas que yo hacía, los lugares por donde la llevaba, mis escondites secretos, los nidos que sólo yo conocía y que, ahora, eran, también suyos.

Las cosas comenzaron a empeorar cuando vinieron Ramón, Catalina y el grupo completo de los grandes, y se inventaron las fogatas en el patio y le pagábamos a Manuelico para que nos contara cuentos y cuentos y nos hablara de Juan Bobo y Pedro Animal, de José Encarnación, ese hombre que sabía tanto y tenía tantos poderes y lo había curado a él, a la vieja Juana, a Pancholo y a un paquete más de gente del lugar que podían dar fe y testimonio de lo que Manuelico contaba mientras liaba su hediondo pachuché que tanta tos nos provocaba a mí y a Palmira, que nos quedábamos lelos, oyendo las aventuras del muchachito que con un bastón se enfrentó al ogro odioso y gigantón que estaba acabando con los niños y mujeres de su comarca y es entonces cuando se complica la cosa, cuando se daña todo y siento que ya no soy el centro de atención de mi dulce Palmira.

Me doy cuenta que tengo que reconquistar el terreno perdido, que tengo que entrar en los juegos de los grandes y demostrarle a ella y a todos que no tengo miedo y que puedo internarme por la parte más oscura del patio y acercarme hasta aquí, a esta mata de pera seca, poner la mano izquierda sobre el tronco y con la derecha, en forma de mazo, martillar sobre la izquierda y decir, sin temblores, sin titubeos, a viva voz: “este clavo, clavo aquí, el que quiera ver que me salga a mí...”

 

 

 

 Actividades:

1. Si te gusta escribir, ahora que se acercan las vacaciones de verano te sugiero que escribas un diario de tus dias feriados. Anota tus aventuras con lujo de detalles. Así como hizo René Rodríguez Soriano, luego de haber pasado un tiempo (puede ser corto como puede ser largo) retoma estas notas y rememora lo mejor, escribe un relato de lo que mas te tocó.

2. Lee e indaga sobre relatos cortos, costumbristas de autores nacionales.

3. Te doy dos ideas:

-Rescata los pasajes mas coloristas de la vida cotidiana.
-Evita los momentos pintorescos sin restarle gracia a lo vivido. Regularmente los relatos o cuentos costumbristas se ambientan en viajes, ida al campo, paseos, experiencias fuera del contexto habitual de sus protagonistas.

4. Con ayuda de tus padres o maestra, escribe tu primer relato costumbrista.

5. Compártelo con ZUMZUM. Enviándolo a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

 

 

Biografía

René Rodríguez Soriano

Dominicano

René Rodríguez Soriano se describe como el narrador de la ciudad que desentraña el misterio en las personas y lugares comunes y cotidianas, elevándolos a categorías narrativas. 

Escritor dominicano nacido en Constanza (1950). Ha ganado el Premio Nacional de Cuentos Casa de Teatro (1996) y el Premio Nacional de Cuentos José Ramón López (1997). Egresado de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, trabaja como publicista y docente en esa área. Reside en los Estados Unidos de Norteamérica.

 

René Rodríguez Soriano

ZumZum Impresa

Entérate de lo que trae
tu revista ZUMZUM.


DESCÁRGALA AQUÍ

Ver todas las ediciones

No te quedes con ella.
Compártela con tus amigos,
tu familia y dile a tu maestra
que te encanta y lo más
importante que aprendiste
mucho con ella.

Tarifario 2016

Ponencias Tercer Foro Sobre la Comprensión Lectora

Click to listen highlighted text! Powered By GSpeech